Creador del tema: TanatosCrónicas antiguas
#1
Me gustaría compartir en este tema algunos registros históricos de valor monumental. Llevo hartos meses leyendo crónicas antiguas, tanto chilenas como extranjeras, y he encontrado un montón de información valiosa, muchas cosas que no se nos dice en clases, ya sea por cuestión de tiempo -ya que es toda una proeza compilar la historia- como por conveniencia de los investigadores, que prefieren obviar algunos datos en beneficio de otros. Algunos de los textos (no todos son libros) que voy a poner tienen su versión digitalizada en internet (casi siempre en la página memoriachilena) pero hay varios que no, solo se encuentran en bibliotecas, y a varios documentos solo se puede acceder con permisos especiales en la 'colección de especialistas', enviando cartas al archivo del obispado, etc. con la sola posibilidad de sacar fotos pero sin permiso de sacar los documentos.

Acá algunos de los libros que tengo hoy (estoy pidiendo, entregando y renovando constantemente, así que nunca los tengo todos juntos).
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Por cierto varios de esos libros son obviamente nuevos pero tienen un apendice documental donde están las crónicas antiguas que es lo que interesa en este tema.
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#2
Voy a empezar por el libro 'Desengaño y reparo de la guerra del Reino de Chile' de Alonso Gonzalez de Nájera por ser el primer libro que tengo que devolver mañana xd

Breve introducción

En 1600 llegan noticias a España del desastre que estaba acaeciendo en la guerra de Chile y el Consejo de Indias reunido en el Alcazar de Madrid (donde vivía el rey en esa época) hizo un concurso para formar un ejercito y enviarlo en auxilio de los españoles que aun resistían en esta lejana colonia, se recibieron las hojas de servicio de muchos capitanes de prestigio y Alonso Gonzalez de Nájera fue uno de los elegidos para formar una compañía y marchar al Nuevo Mundo. Cabe destacar que el autor de este libro antes de pasar a Chile había servido en Francia, Italia y Flandes. Era un militar de carrera con muchos años de servicio y buena reputación (no cualquiera venía a pelear acá).

En noviembre de 1600 habiendo terminado el reclutamiento de los soldados parte desde Lisboa la flota que lleva a la compañía de Gonzalez de Nájera junto a otras 2 compañías, en total cerca de 500 hombres (cada compañía solía contar con unos 150 hombres aprox). Atraviesan el Atlántico, después de duras tormentas y de perder un barco llegan a Río de Janeiro, después de unos días de descanso la expedición continúa hacia Buenos Aires a donde llegan a fines de Febrero, desde allí el ejercito inicia su marcha por tierra atravesando Argentina hasta llegar a Mendoza. Debido a que llegan a esta ciudad en invierno tuvieron que esperar a que las nieves se derritiesen para cruzar la cordillera llegando recién a Chile en Octubre de 1601, o sea que la travesía les demoró casi un año. Ese tiempo que parece ridículo se repite en muchas otras expediciones como la que trajo al Padre Rosales que voy a tratar en otro momento. Pero volviendo al autor, Gonzalez de Nájera recibe inmediatas órdenes del Gobernador Alonso de Ribera de dirigirse al río Bio Bio e instalar un fuerte en el cual fue rápidamente puesto a prueba por los mapuches recibiendo un brutal ataque que lo deja herido pero sin rendir el fuerte. Participa en otros hechos de armas de gran importancia de la época y es un testigo privilegiado de como se recrudece la guerra en esos años con la llegada de otros 1500 soldados y asaltos constantes de uno y otro lado. En 1607 después de recibir nuevas heridas recibe la orden del nuevo gobernador, Alonso García Ramón, de dirigirse a España a pedir más refuerzos y hablar en el Consejo de Indias de los más recientes sucesos de la guerra. Este nuevo viaje demora 15 meses, llegando Gonzalez en 1608 a España. Posteriormente recibe el cargo de Gobernador de Puerto Hércules en Italia (que era parte de España en ese momento) y es allí donde escribe este libro el cual es finalizado en 1614, cuyo fin como dice el título es plantear una estrategia para acabar con la guerra del Reino de Chile.

Cabe destacar que 'Reino de Chile' es como siempre se le llamó a Chile en la colonia. Gobernación de Chile o Capitanía de Chile como nos enseñan en el colegio son denominaciones muy inusuales, en el 99% de los documentos nos llaman Reino de Chile.

Voy a empezar con la parte más simple que es la descripción del país, pero tengo que decir que la mayor parte de las crónicas incluyendo esta son super gore, weones peleando con las tripas afuera, otro ametrallado a flechazos, españoles crucificados, indios descuartizados o comidos por los perros, plagas, pestes, hambrunas, violaciones masivas, es un nivel de violencia muy extremo. Además de muchas weas fantásticas y si se quiere paranormales.

"Descripción del Reino de Chile

En los varios y famosos descubrimientos que españoles han hecho en remotas partes de la gran América, cosa bien notoria es el haberse seguido a sus heroicas empresas gloriosas victorias, en que dignamente ganó siempre España eterna reputación. De lo cual ha nacido a las demás naciones de Europa no pequeña maravilla, viendo que entre tan grandes y tan diversas provincias, como son las que españoles han sujetado a su rey, solo la de Chile (contada entre las menores) ha ya tantos años que por sí sola se defiende sin tener sus naturales rey ni caudillo a quien obedezcan, ni socorro ni otro favor de gente forastera. Razón de no poca consideración, mayormente si supieran los que en ella reparan, cuanto van creciendo cada día las victorias de aquellos bárbaros, y a los nuestros las dificultades de su conquista, no siendo inferiores en ánimo y osadía a los primeros españoles que las demás acabaron, ni de diferente naturaleza los indios con quien tanto afanan, que todos los vencidos y domados por ellos en aquel nuevo mundo, puesto que son hombres descalzos y desnudos (no de vestido, porque ninguno anda sin él) de todo defensivo reparo, especialmente para nuestras armas de fuego, y también no siendo las con que ellos militan, aventajadas a las que usaron siempre los demás occidentales indios, pues son las que en común usan, picas, lanzas y flechas.
" pág 5

"Digo que Chile quiere decir frío en lengua de algunos de sus naturales, nombre que le fue dado por ser excesivamente fríos los vientos que corren de sus nevadas sierras en tiempo de invierno, en las partes que caen más al sur. pág 6

Todo el reino está de la otra parte del trópico de Capricornio en la zona templada, semejante a la en que está nuestra España, que es de esta otra parte del trópico de Cancro, por lo que tiene su semejante temple y fertilidad. "pág 7

"No son los chilenos antípodas de nuestra España, como algunos piensan. De quienes verdaderamente son antípodas los chilenos, es de los tártaros y scitas, que habitan en la parte del Asia; y así parece que se corresponden en naturaleza y costumbres, por lo que toca a ser guerreros y crueles"pag 8

"Todo el Reino de Chile es sujeto a terremotos (...) los cuales temblores son tan ordinarios, que no solo se sienten en el estremecer de los edificios, por lo que se fabrican generalmente bajos, y en el movimiento que se causa en los campos, más también se oyen con un notable estruendo que hace toda la vecina Cordillera Nevada, de tal manera que si unos montes se diesen o encontrasen con otros." pág 8

"Todo el reino de Chile es en general muy saludable, de lo cual tienen bien hecha experiencia nuestros españoles, porque no están sujetos en él a tantas enfermedades, ni a las largas y incurables que se padecen en Europa. No prueba la tierra a los españoles que llegan a aquel reino, y viven mucho más larga vida que los nacidos en él, y engendra más que en España, hasta los que por edad, según naturaleza debieran ser inaptos para la generación; y las más mujeres son tan fecundas que las que en estos reinos fueren estériles, de más de diez años de casadas, llegadas alla conciben cada año. Conviene aquel reino con las demás partes de las Indias, en que no se sabe en el cosa que sea peste" pág 19
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#3
¿Estudias historia?
O es solo como parte de una afición personal??


Interesante que este tipo de textos son tan poco difundidos. Es un poco lo que siempre dice Baradit, que todo está ahí pero nadie lo difunde.

Una de las cosas que me llamó la atención es lo equivocados que estaban los españoles por allá por el 1600. Mirsh que hablando de los antípodas de los chilenos, cuando está más que claro con los nuevos descubrimientos que la Tierra es plana y que esa estupidez de la Tierra redonda es una conspiración. Ahora es posible también que no haya sido un error de quien escribió sino que era parte de la conspiración y ahí se abre un mundo, ya que habría evidencia de lo antigua que es.

:verde :verde

Progre atacando de nuevo


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#4
Que buen aporte Tanatos, quedé muy metido con las crónicas de Nájera
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#5
Ya que pasó el periodo de partidos aprovecho de continuar la crónica de Gonzalez de Nájera sobre la descripción de Chile en 1600...


"Fertilidad de la tierra

Es tan fertil aquel reino que paren comunmente en él las ovejas y cabras a dos y a tres y a más crías. Abunda de todo género de ganados de los de nuestra España, llevados a aquella tierra, que son las principales haciendas de nuestros españoles, de que solo aprovechan el sebo y grasa y las pieles, de que hacen cordobanes y algunas badanas y cueros para suelas, todo lo cual es la principal saca que se lleva por mar a la ciudad de los Reyes, que está aquel reino quinientas leguas por mar, y en general queman toda la carne, que parecerá notable perdición mirado a lo que se estima y vale en España, a lo que va cada año cada familia por diciembre, enero y febrero, meses que son allá de verano, a sus haciendas y alquerías, que comunmente dicen que van a la quema, de la manera que se va en estas partes a recoger los frutos los agostos; y es tan grande este número que queman de ganados, que pasan cada año de cien mil cabezas entre carneros y cabras, y de vacas serán más de doce mill, donde se ven carneros y reses de maravillosa gordura, que tanto es de mayor maravilla este número, cuanto es poco el de los españoles que de asiento habitan aquella tierra, que son los que tratan en tales granjerías.

Los indios de guerra van también procreando sus ciertos rebaños de los géneros de nuestros ganados, particularmente cabras y carneros de los llevados de España, importante y nuevo sustento para ellos, que como lo han hecho hasta agora de pequeño principio, siempre les irán en aumento, pues no los queman ni desperdician como los nuestros, ni tienen menos aparejos de paropiadas tierras para sus crías y pastos. Finalmente, es toda aquella tierra tan fertil y abundante de mantenimientos en todas las partes que se cultivan y benefician, que casi todos los de las tierras de paz y pobladas, comen de balde, y por ninguna parte poblada se camina en las mismas tierras de paz que sea menester llevar dinero para el gasto del mantenimiento de personas y caballos; por lo que, aunque hay gente pobre en aquella tierra, no hay ningno mendigante." [se refiere a los españoles claro, no a los indígenas que vivían con ellos] pág 22

"Frutos y frutas que produce aquella tierra, y las que se han llevado a España

El trigo y cebada se da por extremo bien y en grande abundancia y limpio. No tienen allá centeno y avena, porque no hace para alguna cosa falta. Hácese del trigo muy blanco y sabroso pan. El maiz aprovechan mucho, que lo hay de muchas especies. Hacen del varias comidas, y en particular cosas de pastas, mas lijeras o fáciles a la digestión que las de nuestro trigo; y asimismo se hace del maiz blanquísimo almidón. Todas las frutas, legumbres y hortalizas que se han podido llevar destas partes, como son de lo que toca a frutas, uvas, melones, higos, melocotones, granadas, membrillos, peras, manzanas, naranjas, limones, aceitunas, produce aquella tierra en gran cantidad, de que cargan los árboles en tanta abundancia, que se llevan por mar al Pirú, todas de la bondad que las de España. Estas frutas se dan en aquella tierra, sin que se extrañen más que si fuesen hijas legítimas della, eceto guindas y cerezas que hasta ahora no han producido, aunque muchos han llevado allá los huesos conservados de muchas maneras, no porque no producieran, sino porque como delicados se corrompen y llegan aceitosos del largo camino, por lo que conviene se lleve su planta en barril de tierra. Son frutas que desean ver allá mucho los criollos, por lo que les son alabadas de los que de acá van a aquellas partes, y por ver si hacen ventaja a sóla una fruta que tienen de consideración, original de aquella tierra, por extremo vistosa, sabrosa y olorosa y sana, aunque algo flemosa, a la cual se hace agravio con el diminutivo nombre que le dan, llamándola frutilla, por ser como es de tanta excelencia, que puede muy bien competir en bondad con la mas regalada fruta de España, cuya forma es de hechura de corazón; en grandeza son las más viciosas, y de jardines como huevos pequeños comunes, y las más desmedradas campestres, como nueces de todos los tamaños; el color tienen unas blanco y otras rosado, y otras el uno y el otro. De comer son ternísimas, que se disuelven o deshacen en la boca, y a la digestión fáciles. No tiene esta frutilla corteza o cáscara que quitar, su superficie es unos puntos relevados a semejanza de madroños, pero no de su aspereza, porque son ternerísimos y suaves; y finalmente digo, que no tienen hueso ni pepita ni cosa que desechar, y así se come esta fruta entera, que cada una es un proporcionado bocado. Los indios hacen della vino, y curándola al sol, pasas que son de buen comer. Nace esta fruta de una humilde yerbezuela que se plana para muchos años, a cuyas posesiones llaman los nuestros frutillares. He especificado esta fruta, tanto por su excelencia cuanto por ser sóla natural de aquella tierra; porque aunque hay una murtilla y otra que se llama maque, menudas frutas y otras sus semejantes, no son para que se haga memoria dellas. No comparo esta frutilla a otra fruta de España, en lo que toca a su regalado sabor, porque no todas las frutas sufren en esto apropiada comparación, así como no se podría decir que la camuesa tiene el gusto del melocotón, ni hay otra que sea con otra en ello semejante." pág 23 y 24

"De las yerbas y árboles

Produce aquella tierra muchas y muy buenas yerbas medicinales, cuyas virtudes de gran parte dellas conocen los indios, con que hacen curas admirables especialmente de heridas, y en particular con una yerba llamada quinchamalí, nombre de un cacique que halló su virtud. Púrganse con la raiz de la yerba lechetrezna, a que llaman pichoa, y aun se hallan bien con ella muchos de nuestros españoles, los cuales han aprendido de los indios, especialmente las mujeres, muchas maneras de curas con simples, por lo que no hay en los pueblos boticarios ni aún médicos, porque las mujeres lo son.
Hacen sal los indios de ciertas yerbas quemadas, según diré donde trato de la sal, que viene a quedar en pedazos cavernosos, como escoria de  hierro poco menos negros. Sála más que la nuestra, aunque tiñe algo las viandas, la cual fuera de ser para sazonarlas muy buena, es también medicinal a los indios, porque desecha en agua y bebida, lo es notable remedio para heridas penetrantes.
Otra yerba crían en jardínes; pienso que es llevada a aquel reino del Perú, a que llaman maní, que por su extrañeza es notable, porque siendo de altura de un codo, la fruta que había de dar en las ramas, la da debajo de tierra, no en raíces, sino que nace dellas en unas vainas o cáscaras delgadas y frágiles, que encierran a cuatro y a seis granos, a semejanza de arvejas, cuyo sabor y color tira a avellanas. Cómense tostadas en arena y se confitan, que de cualquier manera son de buen comer. Otra yerba hay algo más humilde y menos copiosa de ramas, llamada madi, de cuya semilla se hace maravilloso aceite, que en color y bondad no le hace ventaja el de olivas, y tostada la simiente y molida, es de agradable gusto. Otra yerba hay poco ás alta a que llaman quinua, cuya semilla asimismo tostada, se hace blanquísima y muy semejante a grajea o anís confitado, que también es comida muy apacible.
Nace asimismo en aquella tierra la yerba que da raíces, que llaman los nuestros papas y los indios puñe, común sustento de los soldados españoles en la guerra y de todos los indios: y asimismo frísoles de varios colores, lo uno y lo otro comida de mucho sustento.
Hay un gran número de plantas, y infinitas yerbas de hojas de notables formas y labores diferentes de las de nuestra España, aunque también hay algunas yerbas della para allá naturales. Las más comunes que nacen por los campos, son malvas, trébol, nabos, yerbabuena y mostazas, que no poco perjuicio hacen en algunas posesiones, especialmente las postreras. Críanse en llanos y cerros unos grandes cardos, a que llaman maguey, de cóncavas y gruesas pencas y agudas puntas, de las cuales se hacen cuerdas como de cáñamo, y dicen que en el Pirú se hace el hilo que llaman pita. De en medio dellos nace un mástil o asta de tres y más codos, redondo y grueso como la muñeca, limpio de hojas hasta tres palmos antes de la punta, en los cuales carga de flores amarillas, de manera que parece a lo largo maza de armas de puntas, por nacer algunas puntas entre las flores. Estas astas nacen cada año, y cuando están agostadas y secas, son por extremo livianas, de las cuales juntas y estrategidas, hacen barcos los indios, en que los he visto ir desde Arauco por mar cinco leguas a la isla de Santa María. Sirven estas astas secas de yesca, para encender fuego y dura más de dos jornadas. Es este maguey muy provechoso para los indios, que dicen hacen dél agujas y hilo para coser, y otras cosas útiles, y sobre todo es muy medicinal. El provechoso cáñamo se siembra y da mucho, especialmente en el fértil valle de Quillota. Caña de azucar se comienza a dar muy buena en lo que llaman la Ligua, veinte leguas de Santiago, costa de aquel mar del Sur, a la parte del Norte.
En las vegas, partes bajas húmedas y pantanosas, se cría una yerba llamada pangue, de diformes hojas mayores que adargas, aunque no de su forma, porque tienen más del redondo con algunas puntas. Los mastiles o pencas de las hojas son casi de a vara y aguanosas o de zumo como el del cardo, aunque de gusto agrio y áspero. Suelen comerla los caminantes en tiempos calurosos, para mitigar la sed, por ser refrescativa. Son tan viciosas, tiesas y grandes estas hojas, que llevadas por su mastil o troncho, sirve en verano una dellas de suficiente guarda-sol, y llevándola cubierta, excusa fieltro cuando llueve; y con ella hacen los indios reparos y chozas, donde hacen noche cuando caminan en tiempos lluviosos, y a los nuestros sirven sus gruesas raíces de zumaque, para curtir cueros.
No se si ponga en el número de los árboles o de las yerbas, una monstruosa planta, que ni se agosta ni perece los inviernos, como el pangue y demás yerbas referidas, a causa de que se sustenta en todo tiempo fresquísima, ni menos tiene forma de árbol ni de yerba, y así la llamaré neutral, a la cual le cuadrará mejor el nombre de planta gigantea, como llama Dioscórides al girasol, porque más propiamente forma un bulto y apariencia de gigante. Esta, pues, aunque diforme, no hallo cómo mejor dar a entender su figura, si no es comparándola a una cosa por extremo pequeña, respecto de su diforme grandeza, por ser a la que en mas partes es semejante; y así digo que es de la forma de un pepino en su hechura y remate de punta, color exterior y interior, humedad, fragilidad y frescura, vetas, berrugas y puntas, y que puesto derecho en la tierra, imaginásemos creciese tanto, que viniese a ser su estatura de once o doce codos, y su groseza comunmente de cuatro y cinco palmos de circunferencia; y aun en la entrada de la ccordillera en el camino que va de la ciudad de Mendoza, se hallan muchas destas plantas de seis y siete palmos de groseza, las cuales son en extremo derechas y tan tiernas que cualquier golpe de espada las corta, cercena y derriba sin alguna dificultad; y por un lado junto a la cortadura vuelve a nacer otro tanto como lo cortado con otro semejante remate redondo. Nacen de todas las berrugas destas plantas, ciertas púas delgadas y largas de a jeme, y en su dureza bien desconformes a la ternura de donde nacen, porque son algo semejantes a las espinas de erizo. De la mitad del remate de cada planta, sale en la primavera una sola flor, desacompañada de hojas, en extremoblanca, semejante a la de la azucena, aunque mayor cosa, no menos exquicita y particular que todo lo demás, de la cual flor (que solo he visto) dicen se cría una fruta sabrosa a modo de tuna, una especie de higos de aquellas tierras. Estos grandes y verdes mástiles crían por la parte o lado, que están guardados del viento Sur, unas yerbezuelas de menudas y labradas hojas, de su propio vicio, frescura y humedad, que echan su fruta adoptiva que legítima respecto de su planta, semejante a cerezas desmedradas, blancas, coloradas y de ambos colores, de buen lustre y parecer, con sus huecesillos, no de mal gusto ni nociva, que presentada a muchas damas, la comen por golosina. Las partes donde comunmente nacen estos pinpollos, pues no se como llamarlos, son tierras pedregosas en laderas o faldas de cerros, y siendo todos ellos humedad y acuanosos en todas sus partes, como el pepino, lo más que tienen de maravilloso es, que se ven nacer algunos en el medio de las peñas, donde no se halla tierra que los pueda sustentar, del mucho humor que en sí conservan y piden; y asimismo salen por otras estrechas aberturas de las mismas peñas con la misma fertilidad. Despuntando un mástil destos o cortado un trozo, y hecha en la cortadura una poza, se llena luego de muy clara agua de buen gusto y sana de beber, y en cerros altos donde hay cabras domésticas convertidas en monteses, por carecer de agua, quiebran ellas mismas con los cuernos estos frágiles mástiles, y se sustentan de la interior agua que en sí conservan. Llamase esta plata según los indios quiscaruro, y no dudo sino que si se inquiriese, se descubrirían en ella tan maravillosas virtudes, cuanto naturaleza se extremó en hacerla notable y exquisita, como he mostrado. Heme alargado con prolijidad en significar esta planta por su novedad y extrañeza, y porque es una muestra y cierta señal de la gran fertilidad de aquella viciosa tierra. Pág 24, 25, 26 y 27

Árboles

Están todas aquellas provincias pobladas de montes o bosques de variedad de especies de árboles para todo género de maderame y tablazón, por lo qe en tiempo de paz tenían los nuestros artificios de sierras de agua para aserrar la madera, de que por su abundancia había saca para el Pirú, así para edificios como para fabricar navíos. Mucha de la cual madera es incorruptible y olorosa, como son cipreses y otros exquicitos árboles de que no supe sus nombres, que huelen a algunas frutas conocidas, y otros aromáticos. No pierden los árboles la hoja, y casi todos florecen en la primavera. Hay palmas, aunque no de dátiles ni cocos, pero de racimos de coquillos pequeños como las más gruesas nueces, y que crían palmitos grandes y sabrosos, cuyos troncos, aunque no son muy altos, como los de otras palmas, son gruesisímos y barrigudos, de forma de cañas de cebolla. Hay asimismo varias especies de grandes arrayanes.
Los árboles dignos de verse son los líbanos [Araucarias], de que hice mensión en la descripción de aquella tierra, a cuyos altísimos, limpios y derechos troncos no igualan pinabetes, ni creo que otros ningunos árboles, por ser tan altos que parece tocan en las nubes. Solo tienen ramas en sus extremidades, que hacen un acopado redondo a modo de guardasol, donde crían grandes piñas redondas y de extraña compostura, se encierran gran número de piñones, que tienen por seis de los nuestros, aunque no de tan buena comida. Hállase entre las cortezas de sus troncos (que también son notables) cierta resina blanca y tierna tenida por medicinal, especialmente para sacar fríos. Los pimpollos de estos diformes árboles están todos vestidos de una librea de un claro y alegre verde, igualmente desde el nacimiento del tronco hasta todos sus ramos, los cuales tienen sus ciertos repartimientos para henchir los vacíos con la particular orden, que hacen obra y labor notable. Sus hojas no son sujetas a moverse a ningún viento, por ser de forma de escamas algo levantadas de punta, que haciendo un modo de bordado como a pecho de azor, cubren igualmente tronco y ramas de color verde claro que dije, todo de tan agradable apariencia, que un solo pimpollo dellos pudiera adornar cualquier estimado jardín, y dar mucho que contemplar en sus partes.
Hay también en los jardines y huertas de los árboles llevados de España, olivos, naranjos, limones y camauesos, higueras y perales, que todas cargan fruta, según dije donde traté dellas.
Aunque las cañas no son árboles, por estar muchas laderas y partes de montes pobladísimas de una especie dellas, hago mención aquí de sus calidades, y así digo que su fortaleza es notable, porque son macizas, y se tiene dellas gran servicio para varios efectos en aquella tierra; y de otras más al Sur las he visto traer tan derechas y largas que algunas pasaban cincuenta palmos, tan fuertes que servían de muy buenas picas a los indios con sus engeridos hierros, y aún sus mismas puntas tostadas y engrasadas pueden servir de hierros. Llaman los indios a estas cañas coleos[coligües], y los nuestros cañas bravas. Pág 27 y 28"


Para no hacerlo tan tedioso solo agregaré una parte final de la descripción del país que incluirá algo de la fauna y la minería. Después pasaré a lo netamente militar, rasgos de la sociedad española e indígena, tipos de armas de caballería, armas de infantería, estrategias, daños y hechos notables.

Igual voy a colgar el pdf http://www.memoriachilena.gob.cl/archivo...008853.pdf

(13-09-2019, 10:46 AM)-CAIN- escribió: ¿Estudias historia?
O es solo como parte de una afición personal??

Interesante que este tipo de textos son tan poco difundidos. Es un poco lo que siempre dice Baradit, que todo está ahí pero nadie lo difunde.

Una de las cosas que me llamó la atención es lo equivocados que estaban los españoles por allá por el 1600. Mirsh que hablando de los antípodas de los chilenos, cuando está más que claro con los nuevos descubrimientos que la Tierra es plana y que esa estupidez de la Tierra redonda es una conspiración. Ahora es posible también que no haya sido un error de quien escribió sino que era parte de la conspiración y ahí se abre un mundo, ya que habría evidencia de lo antigua que es.

:verde  :verde

Afición. Si, una de las cosas que me llamó la atención es el dominio entre los cronístas de varios temas como la geografía o la historia, te hablan de países muy lejanos como China, Etiopía, Guinea o Mongolia y de personajes muy antiguos como Marco Craso, o sea cosas que ni siquiera se mencionaban en la biblia. Hay una parte donde el autor recomienda comprar telas para estandartes de batalla de China porque son baratas, aunque advierte que son de mala calidad, parece que estuviera hablando de ahora. Realmente el mundo estaba más conectado de lo que uno cree.
[Imagen: 30520342357_d9c3e0c35a_m.jpg]
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#6
El Azul domina el cielo y la tierra

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Voy a escribir sobre la importancia del azul en la cultura mapuche, sin duda el color más apreciado ya que representa lo celestial, la vida, lo sagrado y las buenas energías. Primero dejaré una breve cita del origen del mundo en las narraciones mapuche y después continuaré con lo que escribe Gonzalez de Nájera a propósito de esto.

Las primeras gentes de la Tierra habían bajado del cielo, y conocían el lenguaje de los animales, los árboles, el viento y las aguas... Ellos habían traído el idioma araucano del cielo [Wenu Mapu] , y es también el único idioma que se habla allá arriba, y del cielo lo trajeron los primeros hombres al bajar. El Señor Azul [Chao Kalfu] nuestro padre del cielo, había tenido a su lado siempre buenos espíritus, quiero decir, parientes, mi bisabuelo no sabía cómo eran, pero decía que semejaban sombras claras...
Cuando los espíritus miraban hacia abajo la Tierra y la veían pelada decían: “Allá abajo todo está desierto”. ¡Sólo aguas y rocosas montañas pero nada de vida! ¿Nos será permitido poblar ese mundo desierto?
Los espíritus amasaron innumerables formas distintas. Las hicieron con el material de las nubes, pero sólo resultaban de color blanco porque las nubes son blancas... como estaban destinados a la tierra no se podían quedar en el cielo, y tenían que arrojarlos hacia abajo... los nuevos seres lloraron y suplicaron, tenían miedo.
Mas los espíritus los consolaron: “es sólo por breve tiempo, apenas hayan poblado la tierra ustedes volverán aquí arriba”. No pierdan jamás de vista al Sol cuando se levanta y se acuesta. Si necesitan ayuda griten ¡om... oom... ooooom!! Nosotros los oiremos. Y cuando vuelvan al cielo brillarán aquí arriba y sus hijos serán guías en la noche.
pág 79 de 'Cuentan los Araucanos' de Bertha Koessler
https://books.google.cl/books?id=k6HQbC3...&q&f=false

Es el mito fundacional de la cultura mapuche (KaiKai y Treng Treng es el refundacional). Ahora siguendo con Gonzalez de Nájera:

Lo que se debe conceder a los indios amigos:

A cada cacique de los indios amigos, para tenerlos gratos, se les de cada dos años, una capa de paño azul, y un sombrero de fieltro, que además de ser pocos los caciques, de tanto a tanto tiempo como he dicho, costará poco, y ellos lo tienen por adorno grande y autoridad cacical, y dello redundará mucho provecho, para que tomen más amor a las cosas de nuestro servicio, y sean parte para que fielmente lo continúen los indios sujetos a ellos. Y dije que sean las capas azules, porque es el color que más agrada a los indios, que para significarlo, diré lo que me sucedió en el castillo de Arauco, cuando se puso de paz su estado, y fue, que pidiendome un indio de los recién reducidos un herreruelo de paño azul por un muy hermoso caballo, y hallandome con solo un pedazo de bayeta azul que tenía para cierto aforro, se lo mostré diciendole, que era aquel el paño fino de que entre nosotros se vestían los grandes señores, y enamorado de su color, por ser azul, me pidió que le hiciese dél un herreruelo; y habiendolo hecho hacer con el cuello de tafetan verde, quedó muy contento, y como saliese con él puesto no poco ufano, y campeaban los dos colores, se llevaba trás si todos los indios, de los cuales y de los que vinieron despues de ido a su tierra, fueron tantos los que llegaron a preguntarme si tenía más de aquel paño de los señores, prometiendome a porfía que me traerían otros mejores caballos, con tanta solicitud, que a tener más de la tal bayeta, pienso que los dejara a todos a pié, aunque a todo se alargan con la esperanza de que nos han a volver a hurtar luego los caballos, como lo hacen cuando se rebelan, y aun antes de rebelarse. Y volviendo al propósito, digo, que así como se dará una capa y un sombrero cada dos años a cada cacique según dije, se les podrá dar a cada uno de sus indios que tomaren armas un sombrero azul cada año, con los cuales parecerán muy bien cuando marchen juntos, lo cual les será un modo de paga, que para lo que es aquella nación que no está acostumbrada a recibir alguna, ni remuneración de otro ningún género mayor ni menor, estimarán estos sombreros en mucho y andarán muy ufanos y contentos con ellos." pág 286 y 287

Descripción del longko Huirumanque en el 'Cautiverio Feliz' (1629)

Salió el cacique Huirumanque (que para tales días guardaban los vestidos de los españoles) con un calzón de terciopelo morado, tan anchos y largos que parecían costales, que llaman gregüescos, guarnecidos con un franjón de oro muy ancho, y una camiseta muy labrada, con sus flecos a la redonda, que le servía de coleto, una bolsa colgada con su cinchón, que parecía tahalí y encima su capa de paño de Castilla Azul oscuro que tiraba a morado, también con su franjón de oro por los cantos y por el cuello, y unas medias de seda amarilla puestas sin zapatos, pero con unos alpargates a su modo y usanza; otros que le acompañaban, sacaron también sus vestidos antiguos de españoles, con sus sombreros largos de copa y cortos de faldas, que parecían panes de azucar, y algunos traían sus plumajes, y otros cintillos de oro a lo antiguo, y el cacique llevaba sus collares de piedras, que tienen por preciosas, y de los propios cintillos. pág 113 versión de Jara y Lipschuk

Descripción de los mapuches de Vicente Carvallo y Goyeneche de 1796

El vestido de estas jentes es mui sencillo: está reducido a pocas piezas, que son juboncillo, calzon corto, a manera de los calzoncillos de lienzo que se usan en España, i en lugar de capa un poncho, que es una manta cuadrilonga abierta en el medio de modo que quepa la cabeza i quede colgada de los hombros por detras i por delante, todas de lana i de color azul oscuro. Les habitadores de los Andes en lugar de calzon usan una manta doblada a. lo largo, i ceñida a la cintura de modo que les llegue a la pantorrilla. Las mujeres visten dos mantas del mismo material i color. La una sirve de camisa, enaguas, justillo, juboncillo, periquillo, corsé, zagalejo i basquiña, i es una especie de túnica, que baja desde los hombros, donde la prenden con dos alfileres de madera, hasta el empeine del pié, i dejando descubiertos los brazos, la ciñen por la cintura con una cinta de lana de variedad de colores i bordada. La otra que les sirve de pañuelo, mantilla i cabriolé, la visten a manera de capa, i la llaman iquilla, bajando desde los hombros hasta las corvas, prendida hácia el pecho con una aguja de fierro puesta en una rodela de plata, a la que le dan el nombre de tupú. Se adornan con pendientes de plata, anillos de lo mismo, de cobre i de laton, llevan ahogadores de llancas que son esmeraldas falsas i una infinidad de cuentas de vidrios. De todo el cabello hacen dos trenzas, i envueltas en cintas de lana bordadas, las colocan en la cabeza a manera de diadema, i del mismo modo lo llevan los hombres. Los serranos, sin embargo de su fiereza i bravura, usan pendientes i otros adornos mujeriles, i tanto los hombres como las mujeres, se adornan con pinturas encarnadas de figura triangular, que se ponen en las mejillas i barba, tirando por todo el rostro tres líneas negras desde los párpados i labio superior. Parecen demonios, i es el mas precioso adorno dé que usan.
http://www.historia.uchile.cl/CDA/fh_art...12,00.html

La pintura que menciona también era azul, no negra, hasta el día de hoy se pitan de azul para elnguillatún, pero en el transcurso del día la pintura se ennegrece y por eso se confundió. Y bueno básicamente lo que resumen las fuentes anteriores es que el origen de los mapuche está en el cielo, y tras la muerte volverán a habitar su Reino Azul, la tierra de los pillanes o antepasados, por ello en esta vida se visten de azul.
Puse solo algunas fuentes pero hay infinitas referencias sobre la preeminencia que le daban y le dan al azul.

[Imagen: Araucanos-Giulio_Ferrario%27s.jpg]

Araucanos según el libro Le Costume Ancien et Moderne ou Histoire de Giulio Ferrario
[Imagen: 30520342357_d9c3e0c35a_m.jpg]
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